viernes, 9 de enero de 2009

Alberto

Alberto aceptó el trabajo. Necesitaba el dinero tanto como el que más y la vida a esas alturas le habia dejado poco margen de maniobra. Costearse el nivel de vida deseado tenia un precio y con este trabajo podria pagarlo. Lo habia oido mil veces: " pan para hoy y hambre para mañana" y tenía claro que eso a él no podía pasarle. Hay que asegurarse el futuro, cueste lo que cueste.
Primer dia de trabajo.
Alberto estaba nervioso. Una incomoda sensación se adueñaba de su cuerpo. Pero ya no habia vuelta atrás. Firmó el contrato con sangre y no habria cambios a corto plazo. Pensó que ser actor tendria también sus cosas buenas. Si no le gustaba cambiaria de oficio en un futuro.
El guión era corto pero preciso. Director y miembros del equipo iban de aquí para allá con rostro serio. Alberto estaba allí y sin embargo no parecia real. El no formaba parte de aquello pero el resto de personas allí presentes si tenian muy clara su presencia y no paraban de darle instrucciones y palmadas de ánimo en la espalda.
Y llegó el momento. Se oyó -"acción!!". Alberto recordaba el guión perfectamente. Al ponerse de rodillas notó el suelo frio y pensó que debia haber puesto un cojín en el suelo. Mientras lamia aquel gigantesco pene pensó que quizá aquel trabajo no era lo suyo. Lamió con mas intensidad.
Para la escena anal habia practicado los gemidos de placer que debia proferir. Poner los ojos en blanco o bizquear con ellos tampoco era problema. Y así fue. Mientras aquel pene deforme le dilataba el esfínter hasta el límite del dolor humano, pensó que quiza se habia equivocado de trabajo. -"Corten!!"
Firmó aquel trabajo con sangre y le pagaron bien por ello. Su vida cogió el ritmo deseado y acostumbrado a aquellos ingresos llegó a depender de ellos. Su falta de imaginación le impidió cambiar un trabajo con el que no se sentia realizado. Alberto no era homosexual.
Buena suerte compañeros.